Google

09 noviembre 2009

Dejamos todo para el último día

Es algo incomprensible para mí, porque no va por mi carácter. No sé si esto pasa en todas partes o si el algo “tipical spanish” pero lo cierto es que aquí es muy normal dejar todo para el último día.

Cuando se trata de presentar la declaración de la renta, el último día hay colas con todos los rezagados que lo han dejado para el último momento. Siempre que hay un plazo para presentar algo el último día es el más ajetreado porque muchos lo dejan para el último momento.

El sábado fuimos a un centro comercial y nos sorprendió ver la cola que había en la tienda Movistar. Nunca había visto algo igual. Pero pronto vimos que no sólo era en esa tienda, también en Orange y en Vodafone había las mismas largas colas de gente. En ese momento no caímos y nos preguntábamos si regalaban algo.

Qué curioso, entonces nos encontramos con una vecina y lo comentamos con ella. Nos recordó que era el último día para dar los datos de los móviles de prepago si no querías perder la línea.

Nosotros lo hicimos hace meses, cuando compré mi nuevo móvil porque el otro tenía la batería mal y ya no nos acordábamos del tema.

De todas formas han sacado una norma, que creo que ha sido de última hora al ver cuántos se habían despistado y se iban a quedar sin línea, que permite recuperar la línea si das los datos en los próximos 6 meses.

Así que tranquilos, si todavía no habéis dado los datos, no pasa nada. Sólo os quedareis sin línea hasta que los deis y luego la recuperareis tal cual la teníais con su saldo y todo.

Etiquetas: ,

06 noviembre 2009

Los Horóscopos aciertan mucho

Como por escrito no se puede hacer una entonación para que se note la ironía, he de explicar que el título de esta entrada lo es.

Normalmente no leo los horóscopos del día, solamente lo hago algunas veces cuando por la mañana voy en el transporte público y ha caído en mis manos alguno de los diarios gratuitos.
A veces también los leo con las compañeras de trabajo en el bar tomando el café para reírnos con las tonterías que pone y hacer bromas al respecto.

Hoy ha sido una excepción y lo he leído por Internet en el 20 minutos.

He leído el mío y decía algo como muy general que en el fondo no decía nada. Gran parte de los horóscopos eso es lo que hacen, decir cosas sin mucho fondo y que son aplicables a casi todo el mundo.

Entonces he decidido leer el de mi marido y he encontrado esto:

Piscis

Hoy, 06 de Noviembre de 2009. Tu profesión, tu círculo social de amigos empezarán a ocupar hasta tu tiempo libre. No obstante tienes que hacer un esfuerzo para no ir muy de prisa con tus planes. Deja que las cosas sucedan naturalmente. No te precipites. Tu atención se irá poco a poco alejando de tus asuntos externos y dirigiéndose hacia logros internos.

¿Tu profesión empezará a ocupar tu tiempo libre? ¿Cómo se aplica esto a los Piscis que están en el paro? Este es el caso, mi marido no tiene trabajo. Además no hace demasiada vida social, por lo que no es ni siquiera aproximado a lo que le pueda suceder el día de hoy.

Sé que hay mucha gente que cree en estas cosas. Yo si las leo lo hago para pasar el rato y como entretenimiento, nunca para ver cómo me va a salir el día.

¿Creéis vosotros en los horóscopos?

Etiquetas: ,

03 noviembre 2009

Los avances médicos (o no)

Cuando fallecieron mis suegros fue cuando realmente fui consciente del problema que suponen a veces los avances médicos. No me malinterpretéis, la medicina y sus avances son maravillosos para curar a la gente, pero hay casos en los que lo que hace es prolongar el sufrimiento y la agonía de alguien que va a morir.

Me he puesto a pensar en esto porque he leído esta mañana una noticia sobre un niño de un año que un juez está decidiendo si desconectarlo del respirador del que depende y dejarlo morir en paz o que siga sufriendo conectado al aparato.

Cuando murió mi suegra hicieron por ella todo lo que se pudo. Se cayó en la calle y se dio un golpe fatal en la cabeza. Si no hubiera los avances que hay, hubiera fallecido a las pocas horas. Pero como la medicina es fantástica, la conectaron a un respirador y a un montón de monitores. Así estuvo durante días en la UCI de un hospital.

Durante unos pocos días consiguió volver a respirar por sí misma, pero luego cogió una neumonía y empeoró.

A sus hijos les dijeron que podían volver a conectarla al respirador, y hacerla sufrir un tiempo más, hasta que otra infección se le extendiera a otras partes del cuerpo y al final ocurriera lo inevitable. Decidieron no hacerla sufrir innecesariamente. Le pusieron mascarilla de oxígeno para que respirara pero no la entubaron porque eso suponía un sufrimiento y seguramente otra infección. Finalmente se fue en unos días.

Es una pena ver sufrir a una persona así, es por eso que digo que a veces los avances no son tales avances, sino todo lo contrario. Situaciones que no tienen esperanza y que van a tener un desenlace fatal, se convierten en dilemas sobre si quizá pudiera hacerse algo más o si se ha hecho suficiente.

Mucha gente desde fuera lo ve muy fácil y crítica que “se desconecte” a alguien. Incluso se atreve a llamar asesinos a quienes dejan que un familiar tenga una muerte digna. A todos ellos sólo les digo que se ha de ver uno en la situación para ver que muchas veces no hace falta que una persona sufra más, es mejor que muera dignamente.

Por eso yo lo pienso, si alguna vez me pasara a mí, no me gustaría estar sufriendo postrada en una cama. Preferiría morir en paz y descansar yo y también mis familiares.

Etiquetas: , , ,

02 noviembre 2009

Cada vez veo menos la tele

No sé si será un fenómeno en expansión o sólo ocurre en mi casa, pero lo cierto es que desde hace un tiempo cada vez vemos menos la televisión.

Para mí ha perdido interés. Antes me gustaba seguir algunas series o esperaba ver algún programa que emitían semanalmente que me interesaba. Ahora ya ni eso. Me he acostumbrado a ver las series por Internet y las veo el día que me apetece y si un día me duermo la pongo al día siguiente y así no me pierdo ningún capítulo.

Los programas cada día me interesan menos. No hay ni un programa en este momento que despierte mi interés o que consiga mantener mi atención.

¿Hay una crisis también en los contenidos televisivos? ¿Soy la única que experimenta esta sensación?

Ahora hay muchos más canales con la TDT pero ninguno de ellos merece la pena. Con el nene ponemos canales de dibujos en algunos momentos del día porque se distrae con ellos, pero poco más. El resto de canales temáticos o canales “de segunda” de las grandes cadenas los pasamos de largo haciendo zapping.

¿Vosotros veis mucho la tele?

Etiquetas: ,

30 octubre 2009

Halloween o castañada

Esta noche es una noche especial en muchos lugares del mundo. Últimamente se está imponiendo la moda Halloween porque creo que a todos nos gustan las fiestas con disfraces y como la moda viene del país más poderoso del mundo, eso siempre influye.

Sabemos que la fiesta tiene orígenes celtas y que aquí en algunas zonas de España lo de las calabazas y las velas no es moda nueva, pero lo que nos llega ahora es otra cosa, es pura americanada.

Aquí en Cataluña se celebra la castañada. Es típico comer castañas asadas y panellets. Para los que no lo sepáis los panellets son una especie de bolas de mazapán cubiertas de piñones. Están riquísimos. Ahora hay otras variantes, pasa como con el turrón. Hay panellets de frutas, de chocolate, con almendras, etc. Pero los típicos y los más buenos son los de piñones.

Mi niño se ha ido hoy a la guardería con sus panellets y sus castañas dentro de la mochila. Lo van a celebrar, tendrán fiesta con baile y se disfrazarán de castañeras. ¡Qué monos!

Yo no tengo pensado nada especial para esta noche, pero en casa está la bandeja de panellets esperándome. Es que soy una golosa…

Imagino que esta fiesta será un poco triste en mi casa, porque seguro que mi marido se acuerda mucho de sus padres, que hace poco que se fueron. Además este año no vamos a poder ir a visitar sus tumbas para todos santos y eso seguro que le apena más.

Lo cierto es que para mí lo que ahora es una fiesta y una celebración siempre fue un día melancólico. De pequeña iba con mi madre al cementerio, limpiábamos la tumba de mi abuela y le llevábamos flores. Ir al cementerio me producía una sensación extraña.

Para mí no se habría de perder la connotación de esta fecha de acordarte de los seres queridos que ya no están a tu lado.

Etiquetas: , ,

29 octubre 2009

La odisea de llegar al trabajo por la mañana

Sin ir más lejos, ayer comentaba con unas compañeras la aventura que es para ellas venir al trabajo en metro. Mientras ellas lo comentaban entre risas contando historias de lo que se encuentran cada mañana y cada tarde, yo pensaba que mis viajes de ida y vuelta son rutinarios, el autobús, misma gente, misma hora, todo igual cada día sin sobresaltos.

Si antes lo pienso, antes pasa algo. Hoy ha sido toda una aventura casi imposible llegar a mi destino. Un trayecto que hago que dura unos pocos minutos y que entre tiempo de espera y demás suele llevarme al trabajo en menos de media hora, hoy se ha convertido en una hora y cuarto.

He llegado a la parada y había un cartel fatídico “huelga de autobuses”. Genial para empezar el día. Servicios mínimos al 50%.

Tras más de media hora esperando ha aparecido un autobús, que era de los que no hacían huelga (porque no todos estaban afectados por la huelga al parecer). A pesar de que no hacía huelga, llegaba con mucho retraso y el anterior a este no había pasado, así que más o menos era como los que hacen huelga hoy.

Con tan mala suerte que un minuto antes de que llegara el bus a la parada habían metido por la calle, que es de un solo sentido y carril único, una pedazo de grúa enorme y marcha atrás para entrarla vete a saber en qué obra.

Hemos ido muy despacio durante unos segundos y entonces nos hemos parado. Tenían que meter la grúa por una bocacalle y para poder maniobrar han parado el tráfico. Ha sido alrededor de un cuarto de hora lo que le ha costado. Toda la calle atascada y nosotros en el autobús. Ni siquiera estábamos en la parada siguiente a la que yo me subo.

Ha abierto puertas por si alguien quería bajar. A mí de nada me servía. ¡Acababa de subirme! Pero se ha bajado medio autobús.
Eso ha sido infalible. Nada más bajarse la gente, el autobús ha arrancado porque la grúa ya se había apartado.

Entonces ya hemos respirado aliviados pensando que por fin íbamos a llegar a trabajar, pero tras varias paradas, antes de llegar a la anterior a mi destino, vemos un montón de luces, bomberos, policía, un accidente.

Nos han desviado por una calle porque había habido un accidente y la calle estaba cortada. Al menos aquí había desvío posible, no como donde la grúa que ahí no había alternativa. Por cierto, que el accidente tenía muy mala pinta. He visto un coche que estaba bastante destrozado.

Mientras seguíamos por la calle paralela a la habitual del trayecto, nos hemos encontrado con una señal de dirección prohibida. Sólo se podía ir por la calle que quedaba a la izquierda. Calle estrecha y el bus no podía girar. No nos daba de sí el espacio. ¡Otra vez parados!

Menos mal que la gente a veces es muy colaboradora y tiene buenas ideas. Se han bajado dos chicos, uno ha ido atrás a pedirles a los coches de detrás que dejaran de adelantar al autobús por un lateral para que pudiéramos arrancar y el otro ha ido adelante a cortar el tráfico de la calle de enfrente para que pudiéramos seguir recto y contra dirección a girar en la siguiente calle que era más ancha.

Ha sido una coordinación total y en pocos segundos habíamos salido de nuevo a la ruta habitual y por fin estábamos en mi parada.

Ya veis, menos mal que no me quejé de no tener aventuras viniendo al trabajo, que sólo lo pensé, que si me llego a quejar…

Etiquetas: , ,

28 octubre 2009

Port Aventura III (Fart West II y Polinesia)

Nos habíamos quedado en el Fart West, entre tejados adornados de calabazas y esqueletos.











Incluso había un tejado lleno de gatos.




Llegamos a una zona que es como una feria, llena de casetas de tiro, de pescar patitos, y demás cosas típicas. Pero lo mejor es el Tiovivo, un fantástico carrusel con sus caballos que suben y bajan. Este tenía caballos y toros salvajes, intercalados con alguna carreta para los que prefieren ir sentados que montados en un animal.






Como podéis comprobar, había mucha gente de paseo por el Fart West.








Este es el edificio que más me gusta de esta zona, pero el precio del restaurante no es para mi bolsillo.






Estos esqueletos nos despedían al pasar sobre el puente a la salida del lejano oeste.





Lo cierto es que hacía mucho calor, así que el ambiente del lejano oeste era completo. Cansados y sedientos nos fuimos a refugiar en una sombra en la Polinesia a tomarnos algo fresquito.

La Polinesia está llena de vegetación y es la mejor zona para descansar en un día de calor.





Hay bonitas flores como esta. Sigo probando el programa macro de mi cámara, como podéis comprobar.





El único inconveniente son los mosquitos. Yo no sé si eran tigre o qué pero después de un rato noté picor en un brazo y llevaba una picadura. En una pierna también me picaba pero no conseguí ver el lugar donde me habían picado. Al día siguiente tenía una roncha en la pierna enorme y muy hinchada, no había visto cosa igual. Suerte que no me picaron más.

Ya lo sabéis, si pasáis por la Polinesia mucho cuidado con los mosquitos.

Después del descanso, con siesta del nene incluida, recordamos que había un espectáculo de Barrio Sésamo en La Cantina, así que se nos ocurrió bajar a coger el tren que recorre el parque y volver otra vez hacia México pero esta vez sin tener que caminar demasiado.



Cogimos el tren en la Mediterranea y nos llevó de vuelta al Fart West. Desde ahí estaba muy cerca caminando. Llegamos tarde y estaban cerrando la puerta, pero nos vieron con nuestro peque y la chica nos dejó entrar justo antes de cerrar.









El nene merendó mientras veía a los muñecos de barrio sésamo cantar y bailar en el escenario. Los contemplaba con la boca abierta, estaba alucinado.



Después del espectáculo nos pasamos por el stand del coche que nos había regalado las entradas porque decían que daban tarta y cava, pero ya no daban nada. Lo habían agotado por la mañana.

Estábamos cansados y más o menos ya satisfechos con lo que habíamos podido ver y hacer, así que nos fuimos a coger el coche y salimos hacia casa después de un día repleto de emociones.

Aquí termina la saga de entradas sobre Port Aventura. Espero que hayáis disfrutado leyéndolo tanto como yo redactándolo.

Etiquetas: