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lunes, 7 de septiembre de 2009

Mi “amiga” de la parada del autobús

Ya os he hablado alguna vez de la “vida social” que hago gracias a mis desplazamientos diarios en autobús. En este caso os quiero contar algo que no me hace ninguna gracia y que espero poder atajar lo antes posible.

Ya sabéis que hay gente que veo a diario en el autobús y con los que entablo conversación. Conversaciones que normalmente no van a ninguna parte ni tampoco suponen entablar amistad ni contar intimidades.

Desde hace un tiempo, empecé a coincidir con una chica en la parada del autobús y con la excusa del niño y demás empezó a darme conversación. Parece mayor que yo, pero no se decir exactamente su edad. Es una chica discapacitada psíquica que va a trabajar cerca de donde voy yo. Son un grupo de varios que ya hace tiempo que veo en el autobús. Casi todos son simpáticos y sociables.

Lo que ocurre es que esta chica me está agobiando un poco. Un día me vio que salía de casa (porque vivo al lado de donde cojo el autobús) y me preguntó en qué piso vivía y yo sin pensar se lo dije. Me dijo que igual se pasaba a verme un día. No le di importancia porque pensé que de memoria no se iba a acordar del piso (porque no se lo apuntó ni nada) y también porque son cosas que se dicen y no se hacen.

Bueno, la cosa es que después de varias semanas que yo ya no me acordaba, un sábado se me presentó en casa con su novio. Su novio es como ella, discapacitado, pero mucho más paradito. Me quedé que no sabía muy bien cómo reaccionar. Como me dio pena darle una excusa, los hice subir y les preparé un café con leche. Estuvieron poco rato, por suerte, se fueron pronto porque iban a no sé dónde a un centro comercial y sólo habían entrado de paso. Me resultó un poco incómoda la visita, sobre todo por lo inesperada.

Le dije que otro día no viniera sin avisar antes, que si no no tenía ni unas galletas que sacarle. Otra vez como tonta metí la pata porque me pidió el teléfono y le di mi número de móvil (me vi en un compromiso y no supe cómo decirle que no) Bueno, la cosa quedó en que si venía otro día llamaría antes.
En realidad yo no tenía ganas de que viniera a mi casa, yo no la invité. Ella se autoinvitó y todo lo demás. Pero yo como soy tonta, no quiero ser maleducada y tampoco quiero que piense que la discrimino por ser discapacitada, pues aquí me tenéis aguantado cosas que no me apetecen. Lo que tengo claro es que la gente normal no se planta en casa de alguien que conoce de la parada del autobús.

El lunes siguiente lo comenté en el autobús con la gente, les dije que había venido a verme (delante de ella). Así como de broma, para que no le sentara mal, le dije delante de todos que había venido sin avisar, que eso no se hace.

Después llegó el verano y llevaba mucho tiempo sin verla porque ahora cojo el autobús un poco más tarde y ya no coincido con ella.

Antes de vacaciones me dijo que iba a ir a Port Aventura y que le traería algo a mi niño. Yo le dije que no se molestara, pero ella insistió en que sí, que le iba a traer un llavero del pájaro loco.

Justamente este sábado volvió otra vez a hacerme una visita. Por la tarde habíamos salido los tres a dar un paseo y comprar unas cosas y al volver justo salía del portal.

Yo venía con una bolsa con las compras y mi marido iba a subir a casa a dejarla porque íbamos a otro sitio a comprar más cosas por no llevar la carga de aquí para allá. Yo le di la bolsa y en la esquina me di la vuelta para esperarle en un banco de la calle con el niño.

Total que al darme la vuelta oigo que alguien me llama enfadada diciendo “encima te vas, muy bonitooooo” Yo ni la había visto. Bueno sí, la vi pero ni la conocí. Vi a alguien que salía del portal de mi casa pero de lejos vi que no era ninguna vecina y no la reconocí.

Había venido a verme y como no estaba se iba. Pero la vi enfadada porque pensó que la había visto y me di la vuelta. No fue así, pero me vino bien para librarme de ella. Me dijo que había ido a Port Aventura y me enseñó un llavero que se había comprado. También me dijo otra vez que tenía una cosa para mi niño pero que no la había traído.

De casualidad estábamos hablando en la calle delante de la parada del autobús y llegó un autobús y me dijo que se iba que si no lo iba a perder. Así lo hizo, se metió en el autobús y desde dentro me hizo un gesto de que ya me llamaría.

Por la noche, estaba yo haciendo una tortilla de patatas y llaman al timbre. Miro por la mirilla y es el vecino del al lado (con el que apenas nos hablamos) Le abre mi marido y le dice que es que había venido una chica, una tal Pepi, a vernos y que le había llamado en su casa y le había dejado recado para que nos dijera que había venido.

¡En menudos embolaos me meto! Sin comerlo ni beberlo me ha salido una amiga nueva a la que yo no he invitado a ser mi amiga ni tampoco a venir a casa, pero que ella ya se lo ha montado todo solita.

Ahora no sé cómo quitármela de encima, no quiero esta amistad, no me interesa y me resulta incómoda.

Yo espero que al no verla a diario las cosas se enfríen y deje de querer venir a verme. Pero es una situación muy incómoda.

Eso me pasa por tonta y por no pensar que la gente puede malinterpretar las cosas, pero quién se lo iba a imaginar. Con otras personas del autobús entablo conversación, pero ya está, no va más allá. Supongo que la vi inofensiva y ahora todo se está volviendo contra mí.

No quiero que nadie piense que es porque la chica es discapacitada. Aunque en parte sí, me voy a explicar. Al ser como es, hace que no tengamos nada en común. Ella tiene mentalidad de niña, hace cosas que una persona adulta normal no haría y eso a mí no me gusta. Sin conocerme de nada se ha tomado una confianza que no es normal.

Bueno, menudo rollo os he soltado. Puede que algunos que lean esto me juzguen y me critiquen, pero para mí es una situación muy incómoda.

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6 Comments:

At 9/07/2009 12:52:00 p. m., Blogger Manu, the java real machine said...

A ver Carla, si es que no tienes que dar tantas explicaciones...

Hay gente que nos gusta como amigos, y otros que no queremos como amigos.

Y punto, y lo de que sea o no discapacitada no tiene nada que ver en eso.

La única diferencia, es que si no fuese discapacitada te hubieses mostrado más fría desde el primer momento con esa persona para dejar más o menos claro que no querías ser su amiga.

De todas formas, no creo que lo haya hecho con ninguna mala intención. Precisamente estas personas son mucho más inocentes que cualquiera de nosotros en su forma de pensar, así que habrá visto a una buena persona en ti y ya está.

Un abrazo.

 
At 9/07/2009 01:28:00 p. m., Blogger Carla said...

Hola Manu,

Si es verdad, que a veces me justifico demasiado. Pienso que es un defecto que tengo.

Yo tampoco le veo mala intención a esta chica, pero me resulta incómoda la situación.

Qué cosas me pasan... enfin...

Un abrazo!

 
At 9/08/2009 09:02:00 a. m., Blogger Carla said...

Hola a tod@s! Hoy no hay entrada, tengo un pollo, dos pollos, tres pollos.... ¡voy a montar una granja!

 
At 9/09/2009 08:27:00 a. m., Blogger Carla said...

¡Menuda semana llevo! Otra vez sin entrada, lo siento de verdad.
Tengo la granja de pollos completa en el trabajo, a ver si ya engordan y los voy matando...

Mil disculpas

 
At 9/14/2009 09:02:00 p. m., Anonymous Anónimo said...

Yo conozco a esa chica, le voy a decir que lea este post y dejará de molestarte. Aunque se sentirá triste, le caes bien porque dice que eres su unica amiga.

 
At 9/15/2009 07:58:00 a. m., Blogger Carla said...

Anónimo, tu comentario es de mal gusto. Si lo que intentas es hacerme sentir mal, piensa que ya me siento mal de entrada por toda esta situación.
La próxima vez no comentes desde el anonimato.

 

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